ENTREVISTADA: ALEJANDRA BENEVENTO (Productora y Directora de Radio y Televisión)
ENTREVISTADORES: Pasika, Ma. Victoria – Pedeferri, Andrea Paola – Pompozzi, Agustina – Pschepiurca, Juan
-¿Qué es ser un productor de tv? ¿Cuáles son las tareas que realiza?
A.B.: Bueno, es una pregunta muy amplia. Un productor de tv puede hacer muchas cosas y las tareas que realiza varían de acuerdo a los tipos de programa que tenga a cargo. Pero bueno, es la persona que tiene a cargo la diagramación, coordinación y puesta al aire de un programa. Pero puede ser productor general, ejecutivo, cada uno tiene una tarea determinada. Generalmente el productor general más allá de tener la idea, en el diario no hace nada, no es el que la pasa peor. El productor ejecutivo puede ser, porque bueno digamos que todo lo que pasa en el día a día, los problemas, todo va a recaer en él; es el que tiene que cumplir con los presupuestos, las citaciones; digamos si hay un problema con el rating, si es un programa en vivo, si es grabado, todo va a recaer en él. Después están los productores senior, que son los que tienen a cargo las tareas ejecutivas que les da el productor ejecutivo; asistente de producción; y meritorios o pasantes, si hay, si es un equipo más grande. Como les digo, tareas sobran, desde la puesta al aire, pelearse con el director, para la edición. Por ejemplo, en mi caso a mí no me gusta editar y nunca tuve que editar, pero hay productores que directamente viven editando porque es como que son la cabeza de ese programa que va a salir al aire porque más que nada es la edición ; pero bueno por eso, depende el programa.
- ¿Podrías contarnos cuándo decidiste dedicarte a la producción televisiva y qué te motivó a hacerlo?
A.B.: Mirá, exactamente qué, no sé qué. Yo sabía que me gustaba mucho el periodismo, o sea, como que me gustaba el mundo de las comunicaciones , pero no sabía específicamente qué. Lo que sí sabía es que no quería estudiar una carrera universitaria. Yo creo que fue más que nada el descarte. Me encantaba la televisión pero no sabía que existía la carrera de producción. Yo estudié en el 93. Averiguando así, buscando, buscando, buscando, la UBA la descarté de plano porque dije: “ni loca voy a estudiar 5 años Comunicación, no quiero estudiar eso”, quería como la cosa práctica. Bueno, me enteré que estaba el ISER y me anoté. En el ISER es un examen muy estricto, que entraban en esa época, no se ahora, 30 personas por año y se anotaban no sé 300. Entonces yo dije bueno me anoto acá y si no entro, no me voy a anotar en otro lado, porque voy a entrar. O sea, yo me acuerdo que dije eso y me dijeron bueno, pero como de backup anotate en otra cosa, pero no me interesa otra cosa, yo quiero estudiar esto, quiero entrar acá, y bueno entré gracias a Dios, y bueno estudié ahí pero fue como una cosa muy rara. Más que nada era por un tema de que me gustaba la televisión. Me gustaba el periodismo pero a la vez no me gustaba ni estar en cámara ni escribir tanto, es como que, me gusta, pero no es como lo que más me gusta. Y bueno fue como que me gustaba la televisión y dije bueno estaría bueno hacer programas, y empecé a ir a ver cómo se hacían y me gustó.
- ¿Cómo está formado un equipo de producción? ¿Cuál es la relación que mantiene un productor con el resto del equipo de trabajo?
A.B.: Bueno, también depende de con quién te toque. A mí me tocaron personas que se manejan de diferente manera: muy agresivamente con su equipo y muy amorosamente. Hay de las dos maneras. Yo tenía una productora me acuerdo que era buenísima como productora, pero tenía unos modos que vos decías, “pero es necesario tanto, viste. Por favor un poquito más de… “Pero bueno, evidentemente es su manera de ser. Y después había gente que era todo lo contrario, entendés, súper, súper, súper amorosa y que al contrario, te decía bueno vamos a comer, vamos a tomar un café y que sé yo, que en otros casos el café tomátelo en tu casa; o sea, es suerte también quién te toca, pero bueno generalmente se tiene que trabajar en un clima distendido, de buena onda. Si no, es muy complicado, son muchas horas, mucha tensión viste, mucha presión, pero hay de todo. O sea, no, no. La lógica es como que no corre mucho en la televisión tampoco. Hay mucho ego. Yo tampoco tengo muy buen carácter, la verdad es que cuando fui jefa fui bastante mala, pero bueno, yo creo que tiene que ver mucho con lo que uno tiene antes. O sea, yo tuve un solo jefe que era muy simpático, entendés, entonces cuando llega este ya decís: “ah pero vos sos bueno”, es como que no hay. Entonces es como que uno aprende por ahí a ser más estricto. Por ejemplo, pasa mucho como la pelea técnicos productores, en los canales. Es como que los técnicos creen que los productores somos todos unos idiotas y los productores creen que los técnicos son todos unos inútiles, algo así sería. Y más si sos mujer es como que los técnicos, viste, “vos no sabés nada”, “no entendés”, “salí”. Yo por ahí que había estudiado en el ISER sabía muchas cosas técnicas, no te digo que sabía manejar la cámara como un técnico pero había muchas cosas que las sabía, y sé si la cámara está en foco, si no está en foco, si está encuadrando mal; o sea, hay cosas que las sabés. Y viste es como que al hacer un comentario de ese estilo te ganás el odio, por más que se lo digas bien no te dicen: “ay! qué bien sabés”. No, no, ya está todo mal con ellos. Bueno, yo que soy mujer y tengo un carácter bastante fuerte , chocaba todo el tiempo. Aparte me hacían chistes, cosa que a mí no me hagas un chiste al aire, porque yo estoy trabajando, me pongo muy de mal humor. Y eso es como que viste ellos lo hacen a propósito, se agarran de todo lo que puedan para por ahí chicanearte un poco y porque a ellos no les importa. Se ponen a hablar, dejan la cámara ahí. Salvo que sea un grupo muy copado o de muchos años, entonces ahí sí, pero al principio es como muy, muy difícil.
- ¿Qué tareas específicamente realizabas como asistente de producción? ¿ Y como productora dentro de Endemol?
A.B.: Bueno, en Endemol yo ya era productora, no era asistente. Asistente era en América. Como asistente al principio lo que yo hacía era bueno atender el teléfono, los llamados del público al aire.
¿Asistente es más que el pasante, no? Uno más arriba digamos…
Sí, pero igual hoy por hoy yo creo que hacen lo mismo. La cosa es que le pagan menos o no le pagan, pero hoy en día las tareas serían las mismas.
Después yo me acuerdo que en ese programa había muchísimos invitados por día entonces yo tenía que pedir todos los remises que era una lista así (hace un gesto con las manos) de remises, que si te olvidabas uno te querías morir porque todo era en remís; entonces pedía los remises, las flores para cuando venían actrices invitadas que les hacíamos un regalo, tenía que hacer el pedido de las flores, bueno el teléfono. Después empezaba a hacer, ahí empezaba a hacer la data de los invitados: buscaba información de los invitados que venían, pero no armaba todo, buscaba la información, pero no lo hacía yo. O sea, yo lo buscaba y se lo daba al productor. Después ya en Endemol, no, hacía toda la data de los invitados. Buscaba la información, la procesaba; porque antes no había “Google”, o sea, había que leer las revistas, entonces tenés que leer todo y ahí escribir, no es como ahora que ponés, no sé, Soledad Silveyra, te sale la biografía, la imprimís y ya está. Aparte lo que pasa que tampoco tenía mucha gracia porque eso lo hacía cualquiera. Se supone que vos tenías que buscar cosas distintas dentro de lo que cualquiera pudiera encontrar de cada persona y en base a eso armar una entrevista más o menos diferente, interesante, o buscarle a la persona que la fuera hacer, no preguntarle siempre lo mismo, que Rolando Rivas. Que sé yo, se supone que vos tenés que buscar perlitas como para que dentro de todo la nota fuera diferente. Yo eso también lo hacía. Después en la época de “Venite con Georgina”, por ejemplo, yo iba al camarín con la rutina ya del programa lista un rato antes de que ella llegara y le explicaba toda la rutina, todo lo que iba a pasar, el orden de las notas, le hacía leer las PNT. Y después yo estaba, a ver en qué año, en el 2000, ya estaba en el piso, ya estaba con los teléfonos en el piso y coordinaba directamente con el control. Eso era lo que más me gustaba en realidad.
- ¿Cómo surgió la idea de crear “Disparate Producciones”, la productora que creaste junto a Georgina Barbarossa en el año 2004, realizando la producción general del programa “Las cosas de Georgina”?
A.B.: Porque a ver…dejame pensar. Ahí está, estaba pensando. Yo un año, en el 2003, no trabajé con Georgina, me fui a Canal 9 a hacer el programa de Flavia Palmiero, que se llamaba “Flavia” que era un magazine también. Y bueno me voy, que sé yo. Cuando se termina, Georgina justo había terminado su contrato con Endemol y me dice “tengo ganas de hacer otra cosa en la televisión, algo más tranquilo, no así un súper programa”. Entonces la verdad es como que no se quería asociar con nadie grande, entonces me dice “porque no armamos una productora y lo hacemos nosotros en un cable”. Entonces yo le dije “bueno, está bien, que sé yo, bueno”. Y un día me dice “pero pará, antes vayamos a canal 7 porque ahí no nos van a joder con el rating, que sé yo”. Bueno, está bien, pero fuimos por ir, como si hoy decís no tengo nada que hacer, voy a canal 7. Y fuimos y tuvimos la entrevista. Nos dijeron, nos re interesa, bueno listo, tráiganme la carpeta. Y bueno, entonces ahí armamos a productora para hacer ese programa, que duró un año y medio en canal 7 porque lo que tenía canal 7 es que ellos te dicen todo muy lindo el rating no importa, pero lo que importa es vender publicidad porque mientras el programa se sustente. Y no es que el programa no se sustentaba. Tiene como un manejo raro el canal. Ellos ponen el precio de la publicidad al mismo precio que un canal, otro. Entonces la gente no va a pagar la publicidad al mismo precio en canal 7. Entonces dicen “ah, bueno pero es Georgina”, bueno, está bien pero es Georgina en canal 7. Entonces a gente si va a pagar lo mismo que en canal 7 va a pagar en otro canal o a otra persona, aunque sea mongo en otro canal. Entonces ahí bueno había un manejo medio raro que a Georgina no le gustaba porque ya sabía como que había algo raro detrás de eso. Me decía, “pero no es lógico que la gente vaya a pagar, no sé $50.000 por una publicidad acá que no ve nadie, o que tenga un punto de rating”. No bueno pero el interior, no sé…
Entonces ahí quedó y nos fuimos a “Plus Satelital”.
- ¿ Qué es necesario tener en cuenta a la hora de querer fundar una productora?
A.B.: Mirá, a nivel estructura no hay que tener cosas, porque vos alquilás el estudio, alquilás la isla de edición, y si podés sustentar lo que va a salir eso. Dicho así suena fácil, no es que sea tan fácil, pero una cosa es cuando uno quiere tener su productora propia. Yo, Alejandra Benevento, y otra cosa es cuando la hacés con un famoso, que es mucho más fácil todo, por qué. Porque vos llegás a un lugar, y te abren la puerta, y es Georgina; no es lo mismo que “hola, soy Alejandra”. Y de verdad el 50, el 50% de las cosas se soluciona con el nombre de un conocido. Entonces por ahí, ya tenés 5, 6 o 7 auspiciantes porque está Georgina, no porque estaba yo, entendés. Entonces, tenés los auspiciantes, sabiendo que con esos ya vas a tener x plata, que el estudio te sale esto, que a isla te sale tanto, que el canal te pide tanto. O sea podés armarla si vos no sos ambicioso. O sea, si vos querés a los 3 meses empezar a hacer 8 programas más y no te va a resultar. Por eso nosotras no lo hicimos. Yo le dije “no, yo voy a hacer esto y listo; a mí no me empieces a pedir cosas raras porque no tengo ganas de complicarme” entendés, porque vos ya sabés que después terminás en un déficit porque hay que sostener todo lo demás: la isla de edición sale carísima. Por ejemplo ese programa yo me acuerdo que lo habíamos hecho con la idea de hacer un programa que ella hiciera lo que quisiera pero en un contexto súper económico. Por ejemplo no teníamos cámara de exteriores, entonces eso ya implicaba para exteriores, no tener edición; no tener exteriores, no tener que pagarle a un camarógrafo, sea, ya era todo como un achique de costos por ese lado. Después el programa se hacía en un estudio donde todo pasaba por ese estudio, no había otro lado donde ir, entonces se grababa lo que se grababa ahí en ese momento. En una hora, una hora y media, supongamos que tardábamos en grabar; sabíamos que de ahí no nos pasábamos, que era eso, y después la edición era ponerle los graf, el scrip, y listo. O sea, no se iba de ahí el programa. La imagen era linda, entendés, pero no decíamos la semana que viene no sé, salgamos a hacer el fin de semana en Punta del Este. No, porque sabíamos que nosotros teníamos esto porque, porque ella no quería, no tenía ganas de jugarse haciendo eso porque no valía la pena. Porque si vos decís, bueno pará, estamos produciendo para la BBC, bueno, me juego, pero ella lo quería como un gusto personal, para poder invitar a quién ella quisiera, sin que nadie le dijera “no esto no da rating”, saquémoslo. Entonces si iba bien y estaban todos contentos, no valía la pena… Pero si vos me decís que a los 2 meses, a ver produzcámosle un programa a mongo, y mañana a ver… Y no, porque para eso tenés que sostenerlo, y para sostenerlo tenés que tener una estructura económica un poco más. Y tenés que empezar a contratar gente, y a esa gente la tenés que poner en blanco porque mañana se te retoban y te hacen un juicio. Entonces nosotros teníamos súper poquitos, éramos 3 o 4 personas, todo muy familia, entonces te manejás de otra forma. Pero por eso te digo, cuando uno ya después quiere empezar a crecer, tenés que empezar a pensar un montón de otras cosas que si no tenés un respaldo atrás, es lo que pasa después. Matias Martín tenía una productora, la cerró; Fantino otra productora la vendió porque no lo hacen, no lo sostienen después.
- ¿Cuál era tu función como productora general del programa “Las cosas de Georgina”?
A.B: Gritar, prácticamente todo el día, pero bueno. Y es que la función ahí es cuando empezás a pelearte un poco con los que supuestamente eran tus amigos hasta ese momento porque llega un punto en el que vos decís, si todo muy lindo, vamos a tomar un cafecito después del programa, pero yo quiero esto, esto y esto y no se puede, esto no está, me olvidé, y ahí todo empieza a complicar. El programa es con conductora, con todo tu equipo, pero la última palabra es tuya. Si a vos el invitado no te gusta, y no se sostiene del otro lado realmente, no es que tampoco sea testadura, pero si vos me venís con una idea que no va, y no va y no va, y bueno, no va; y te la vas a tener que aguantar aunque no te guste. Y es empezar a poner límites con los horarios, o sea, las cosas se tienen que hacer en un tiempo y forma y hay que poner a poner cara de ogro y…más que nada pasa por ahí. Uno tiene como que empezar a poner límites, me parece, y esto es así, y las cosas son así. Bueno, pero no, es eso. Las funciones son todas, tenés que estar pendiente de que la escenografía esté bien, que nada se rompa, que nada se pierda, que cuando vos llegás al estudio las cosas estén como estaban el día anterior. Si bien no es la función primordial lo tenés que hacer porque siempre algo falta, se olvidó, se rompió…nadie te dijo nada, alguien llega tarde, chequear que llamaron a los remises, no los llamaron. Ya viene el invitado, se despertó. A ver, son boludeces pero que, siempre algo se olvida. Entonces chequear, que sé yo, por ejemplo, bueno vos ves la rutina, bueno, yo ya sé que la rutina tiene que estar, pero si llega determinada hora y las cosas no están viniendo, o sea, que pasa. Se supone que vos no lo tenés que hacer, pero en la mayoría de los casos lo tenés que hacer. Y después bueno, pelearte un poco con la conductora, eso también, que siempre van a querer algo diferente porque sí, pero quién sea, entendés. Porque siempre ellos es como que quieren…por empezar tienen un concepto diferente de un productor siempre, porque no sé, porque les interesa más charlar con este, y siempre va a ver ahí como un tire y afloje de esto no mide, o esto a la gente no le interesa, o esto… Típicas peleas, no, pero bueno, todo se resuelve.
- Imaginamos que existen diferencias sustanciales entre el trabajo para una productora como Endemol, y el poder desempeñarse dentro de una productora propia: ¿cuáles son las más relevantes? ¿Qué rescatás de ambas experiencias?
A.B: Yo voy a decir una cosa muy fea, que quizás la mayoría de la gente no la dice, pero mi paso por Endemol no fue nada buen, yo no tengo ningún buen recuerdo de Endemol, yo no hablo bien de Endemol. Así que si alguien está viendo este reportaje y trabaja en Endemol, tiene un buen recuerdo de Endemol, yo se lo destruyo enseguida, porque para mí yo digo que Endemol es una productora ficticia que trabaja mintiendo. O sea, todo para mí Endemol es todo una gran mentira. Trabajé 5 años en Endemol, desde que no era Endemol hasta que terminó siendo digamos Endemol…Gran Hermano y todo eso. En Endemol se trabaja peor que en cualquier otro lado, o sea es como todo, no sé cómo explicarte, uno dice, uno pensaría voy a trabajar a Endemol y como que es la meta de la producción, bueno, no. No porque falta, es lo mismo que pasa en canal 7, no hay hojas, no hay esto, no te pagan…lo mismo, igual. Para mí, o sea, si yo tengo que decir qué diferencia hay, que es mejor y que es peor, mejor no sé que es mejor. Por ahí sí que tienen programas en canal 13 y Telefé, entendés, pero, está bien. Pero para mí no tiene nada mejor. Discúlpenme. En mí manera de ver. Yo ví, no voy a decir las cosas horribles que ví, pero a mí no me gustó. No puedo hablar bien de Endemol.
Y en cambio por ahí en un lugar más chico, uno trabaja mucho más cómodo, porque decís a ver, cuando es un lugar más chico es como que trabajás con más ganas, porque lo hacés más a pulmón, y decís lo quiero hacer igual y que salga bien y que sé yo. En Endemol te da tanta bronca que todo salga mal pudiendo salir todo tan bien. Pero decís, escuchame una cosa, se supone que estoy trabajando en una de las mejores productoras del mundo y estoy mejor trabajando en mi casa. O sea, eso a mí me da bronca y me generaba como una cosa así de resistencia porque decís “como puede ser que esté trabajando en una productora que gana millones de dólares por mes y yo no tengo hojas, o yo no tengo esto, o…ese tipo de cosas”. Yo no estoy hablando de los productos, ni nada, porque los productos no salen de Endemol. Porque aparte de última había muchos productos que igual eran una porquería y eran de Endemol, “Cuestión de peso”, todo muy lindo pero no sé, o “Doce corazones”, no sé si era de Endemol ese. Gran Hermano, todos esos programas, entonces a mí como productora no me gusta, pero es una cosa personal por los 5 años que yo pasé. Quizás ahora trabajás mejor, no sé. Pero mi experiencia no es buena y sigo en contacto con mucha gente que trabaja ahí, no voy a decir quiénes pero la gente no trabaja contenta ahí adentro. Entonces bueno, tiene su nombre, eso sí, perfecto, pero no, no…me quedo con “Plus Satelital”.
- Leyendo sobre tu labor profesional hemos notado que te dedicaste a la producción de diferentes magazines diarios: ¿qué contenidos no pueden faltar dentro de un programa de este tipo? ¿Qué objetivos se persiguen? ¿Se trabaja con algún guión?
A.B: Bueno, mirá, yo trabajé en varios magazine, pero justamente para diferenciar trabajé en unos que eran con guión y otros que no. Mejor dicho en uno que era con guión, que era el de Flavia, era guionado, ese programa era todo guionado, por ejemplo, entonces está bueno porque era súper diferente a lo que yo había trabajado antes.
¿Era el que ponía los temas en la tapa de la revista?
Claro, el que se llamaba “Flavia”, tenía la tapa de la revista y estaban todos los temas. A mí me gustaba ese programa. La verdad que estaba muy pensado, te puede gustar Flavia o no, pero el programa estaba muy pensado, y ese programa tenía un guión, que lo escribía un guionista no, obviamente e iba armando todo en base a lo que nosotros hacíamos. En cambio los de Georgina no tenían un guión, tenían ya una estructura que estaba siempre pero no tenían.
¿Por qué el de Georgina no tenía?
Es una idea de la producción más que nada. Es una idea, que sé yo. El de Georgina lo que tenía, más que un guión era digamos la productora, la que la llevó a Georgina como conductora que era Rosita Sueiro, es como que estaba mucho ella encima de Georgina, al principio. Entonces tenía como una persona que le estaba todo el tiempo, no diciendo lo que tenía que decir pero como apuntalándola. Entonces es como que para que ella estuviera como todo el tiempo sostenida. Pero por ejemplo a diferencia de otras conductoras, Georgina nunca usó cucaracha, y de repente todos ahora están con la cucaracha, y Georgina no porque dice que ella se dispersa si alguien le habla. O sea, hay gente que no soporta que alguien le esté hablando en el oído, y hay gente que no puede estar sin que alguien le diga algo. Bueno, eso también es relativo, es muy personal. Pero ahora se usa mucho los productores, como que no, si no tenés la cucaracha no trabajás y hay gente que la revolea y dice “salí de acá, a mí no me vas a estar diciendo todo lo que tengo que decir cada 2 minutos”.
Y después los contenidos en un magazine, también depende de la época. Por ejemplo el de Flavia era muy distinto al de Georgina, era otro horario pero en un magazine como normal digamos no te tiene que faltar: cocina, entrevistas a un famoso, puede haber una sección de actualidad con algún móvil en vivo, con algún periodista que vaya al piso, generalmente hay un partener en que la conductora o el conductor se apoyan, si es mujer es un hombre, y si es un hombre una mujer, para hacer el complemento, eh… puede haber columnistas de salud o de algún tema… Que sé yo, yo me acuerdo que nosotros teníamos, cuando el programa era a la mañana, que era como mucho más relajado cuando era “Movete con Georgina”, teníamos un astrólogo, un conductor, teníamos profesor de gimnasia, después había skechts todas las semanas, había canciones, había musicales, porque el programa era muy largo, duraba 3 horas, o sea, 3 horas, había que rellenarlo, ¿no?, obviamente. Y después cuando hacíamos una hora, era mucho más reducido, pero sí teníamos cocina, sí teníamos un partener, sí teníamos una entrevista, y sí teníamos siempre un tema de interés general, o un tema solidario que a Georgina siempre le gustaba hacer. En el de Flavia por ejemplo teníamos entrevistas, teníamos una banda de músicos en vivo que a ella le gustaba cantar, teníamos un cómico, teníamos un abogado, a veces había cocina, juegos que eso es importante porque la gente se engancha mucho con eso. No, más o menos eso, dependiendo también de la época, de lo que está de moda.Viste que en una época Movete estaba re de moda el 0600, era todo el día el 0600, ahora es como que depende el programa si el premio no es muy importante no vale la pena tampoco tenerlo.
- ¿Con cuánto tiempo de anticipación se comienzan a buscar los contenidos que saldrán al aire en cada programa? ¿Existe algún criterio para la búsqueda?
A.B: Mirá, eso yo creo que cambió mucho a partir del minuto a minuto. Antes vos podías programar. Antes, o sea, haber, el contenido de un programa suele tener actualidad, interés general, medicina, un artista famoso. Entonces en base a eso, podés armar como un temario y lo vas como manejando de acuerdo a lo que tenga más q ver en ese día. Es como que podés tener como siempre un montón de backup y después lo vas eligiendo. Si vos tenés que tener siempre un invitado famoso importante, a ver, hay como dos reglas: vos no podés invitar a Ricardo Darín de un día para el otro, no va venir nunca de una semana para la otra, menos..Hay gente como que le tenés que hacer un seguimiento hasta que un día te dicen voy. Entonces para eso hay generalmente un productor periodístico que se dedica solamente a invitar a esa gente como “top”, porque si no, la pregunta es que de repente a ver llamalo a Darín que a ver si no tiene nada que hacer y viene, !no!. Para eso está el caso como el de las chicas de ahora, las de Tinelli, que sé yo qué. Sí, en todo caso las llamás y vienen, porque tenés a eso, digamos entonces para eso sí lo podés armar. Bueno, ayer medimos mal, hoy levantemos con esto. Por ejemplo, yo me acuerdo una frase muy famosa en mi programa que era, lo voy a decir eh!, los feriados que vengan las putas, entonces siempre la típica era que un feriado venía Yanina Zilly, Mónica Ayos, Mónica Ayos que en ese entonces no era lo que es hoy . Marixa Balli, era como que, por qué, porque era como que se suponía que feriado estaban el hombre en la casa y para que se sumara como otro target de público al programa. Pero eso es como que ya a medida que vas haciendo el programa lo vas aprendiendo, entonces ya sabés que viene el 9 de Julio y hacías, por ejemplo, venía Soledad a cantarte un tema nacional, y después venía el living como divertido o Corona a contar chistes, como ese tipo de cosas, como que ya después las vas manejando más de taquito. También vas encontrando como viendo quién te mira, qué le gusta a la gente, y, pero bueno, por eso te digo, los contenidos son relativos. También por supuesto, vos llegás a la oficina, abrís el diario, en tal lado explotó una bomba, por supuesto va a venir un especialista en el tema a hablar de eso, va a venir alguien del noticiero, o invitarás a un living de familiares de víctimas de Cromañón, o sea, eso se va viendo. Muchas cosas se ven a la mañana con el diario, muchas cosas son temas que tenés como arrastrando, después hay temas que ya tenés, que vos decís “che, mirá, mañana viene Norma Aleandro”, y no la vas a cambiar de día porque fuiste, o viene mañana o no viene más. O sea, entendés, es como que hay tres cosas distintas: lo que es el día a día, y hay cosas como que se pueden ir metiendo cuando te queda un hueco, y lo que “chicos, el martes 29, aunque se caigan las torres gemelas va a venir igual.
- En caso de tener invitados famosos dentro del programa: ¿quién se ocupa de esta tarea? ¿Cómo se realiza la convocatoria?
A.B: Bueno, es lo que te decía, generalmente en las producciones siempre hay una persona, un productor periodístico que se supone que su agenda es muy importante y que tiene ya como generalmente eso no lo va a hacer una persona que recién empieza, no porque no lo puedas hacer si no porque vas a tener muchas menos posibilidades de que el famoso te conteste. Obviamente si llamás a no sé, cualquiera de estas; estoy hablando de invitados de verdad para un programa serio. Ponele Susana Gimenez, por ejemplo no van a ponele llamar a uno que recién empieza, pero por una cuestión de que tenés que saber cómo llamarlo. Vos ya sabés, por ejemplo, hay gente que no le gusta que la llamen directamente a su celular, gente que no le gusta que la llamen a casa, hay gente que sabés que hay que llamar directo al representante, hay gente que también tienen secretarios, o sea, es como que esos trucos ya los sabe alguien, entonces se supone que el productor periodístico sabe cuándo llamar a quién, cómo, dónde, o sea, todo, por eso hace años que hace ese trabajo; pero bueno, eso también se aprende de escucharlo. Si vos trabajás en una producción, vos fueras la productora periodística estrella digamos, y bueno yo de escucharte todos los días llamar, hablar, cómo hablás, cómo los tratás, aprendo y un día lo voy a poder hacer. No es que yo no lo pueda hacer, yo llamo por ahí, el famoso me contesta para el…yo digo…te quedás, es como que ¡ay!, o por ahí me contestó mal, o por ahí le contestás mal, y no, te la tenés que bancar. O sea, un montón de cosas que es más fácil aprender escuchando a otro que queriéndote hacer el canchero: “ay, dame que lo llamo yo”, porque no….nunca vendrá, lamentablemente.
- ¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de realizar un programa en vivo? ¿Cuáles son los riesgos que existen?
A.B: Mirá, lo más que hay que tener en cuenta es, primero y principal, si es un programa con muchos invitados, con mucha gente que venga al programa, que lleguen. Básicamente que los invitados estén a la hora que empieza o un ratito antes en el programa. Que el conductor esté informado del tema porque después, pasa lo que le pasa a Susana Gimenez que la gente, que podrá ser con humor, todo lo que quieras, pero si la gente no quiere que pase eso, te tenés que sentar una hora antes con el conductor y decirle: “esto es así, así y así” y repetírselo aunque te diga: “lo leí, ya lo sé”, no, porque no. Porque me pasó ya con muchas personas, no con una sola. Que te dicen: “no, este tema ya lo sé, ya lo leí esta mañana en mi casa, ví la tele”, y no porque justo un error o que sé yo en una nota de actualidad, la verdad que queda muy feo o por ahí el invitado se siente mal, te dice: “me invitaste y no sabe de qué estoy hablando”. Entonces lo más importante es que los invitados lleguen a tiempo y que el conductor esté empapado del tema. Y después, bueno que estén las cosas que tengan que estar en el piso, no sé que el invitado tenga agua, que siempre haya un asistente acompañándolo, que lo acompañen hasta el piso, que lo acompañen hasta el remís. Últimamente ya nadie acompaña a nadie, o sea, vos llegás al canal: “hola sí, me invitaron de…”, “ah, sí, ahora viene”. Y te tienen 15 minutos en la puerta, vos no sabés dónde tenés que ir, eso es re berreta, para mi gusto porque se supone que vos estás haciéndole el favor a esta gente de ir al programa, más allá de que puedas ir a promocionar algo o lo que sea. Pero esa gente si vos no vas, el programa no lo hace, entonces es una falta de respeto que vos llegues por ejemplo a canal 13 que es un canal que los estudios están en la otra punta; llega un invitado que está en la puerta te dicen: “ahora viene”, y hasta que vienen son 15 minutos, entonces después están “dale, dale, que es tarde, vamos”. “Bueno, pero yo desde que llegue estoy parado en la puerta como un tarado”. Hasta que llega al estudio, que después te retocan el maquillaje, te ponen el micrófono, todas esas cosas llevan un tiempo, entonces se supone que vos estás trabajando en ese programa para que las cosas estén a horario, pero bueno…
- ¿Recordás algo no previsto que haya sucedido en alguna emisión? ¿Cómo se resolvió?
A.B: Si, lo que nos pasaba mucho, lo que nos pasaba mucho, que pero eso bueno era muy difícil. Había una época que el programa duraba no sé, 2 horas, y, teníamos muchos invitados, pero muchos. Ya sabíamos de entrada que tantos invitados no entraban en el programa, pero era así. Sí, no, no, era una cosa horrible. Siempre, siempre pasaba lo mismo, llegaba gente que no entraba en el programa, pero podía ser el vecino de la vuelta o Luis Brandoni. Terminaba el programa y yo te quiero escuchar, andá a decirle a Luis Brandoni: “se terminó el programa”. ¿Entendés?
¿Ibas vos siempre a decirle?
No, nos turnábamos, pero ya es un mal momento para el programa porque vos que lo invitaste empezabas: “hace una semana que lo estoy invitando para que el tipo venga y no entre, para qué lo invito. Entonces no lo invito más. Entonces no lo traigo. Empieza la pelea todos con todos por qué, porque es un error de producción, o sea, porque si vos, pero también te dicen: “pero yo que sabía que la nota con tal iba a dar tanto”. Bueno, puede pasar, pero que te pase todos los días ya está mal. Es una falta de respeto porque después los invitados empiezan a decir: “no, no voy”, entonces son muchas cosas que viste…eso era horrible. Me acuerdo que terminaba el programa, ya íbamos mirando la hora, y decíamos: “no, no, no entra, no entra”. O por ahí los sentaban a último momento y le decían: “bueno, bueno, se terminó el programa, nos quedamos grabando”. Peor, que nos quedamos grabando qué. Y por ahí grabábamos 15 minutos con una persona, algo más, y nunca lo ponían al aire. Encima que estábamos trabajando de más, entendés, media hora más que nos quedábamos todos grabando, los técnicos de mal humor, ya una cosa horrible, para que después al final la nota no saliera igual. Entonces bueno, esas cosas eran feas, pero bueno.
¿Y los invitados te pedían plata, algunos?
Sí, hay gente que pide plata, por ejemplo Silvia Suller siempre pide plata, o sea, Isabel Sarli siempre pide algún regalo. Cosa que yo en un punto; o sea, no me parece mal eh!, porque yo por ejemplo trabajo con Georgina, o sea, ella invita y uno no sabe todo lo que hay atrás de eso, o todo lo que vos dejás de hacer para ir, porque no es uno, te llaman de todos los programas. Te llama Susana Gimenez, Mirtha Legrand está bien, pero te llaman de cable, cable, cable 3, ya fui a 40 programas por semana, o sea, ya son muchos programas. Entonces, bueno voy a uno, voy a otro, entonces hay gente que pide cosas si ya saben que no pueden cumplir con eso es porque no la invitás. Hay gente que pide plata porque sí la necesita, lo que sea. Pero no se usa tanto ahora con esto de la crisis igual. En el 1 a 1 era un desastre. Moria me acuerdo que te pedía botas, decía: “quiero unas botas negras de no sé dónde”, y le tenés que comprar las botas. Y por qué, porque vos también sabías que venía Moria. Yo me acuerdo que cuando hacíamos Movete a la mañana, el programa tenía mucho rating pero cuando llevamos invitados como más importantes, de repente teníamos más rating. Me acuerdo que en esa época , que no iba a muchos lados, habíamos invitado a Mariana Nannis, hubo como un conflicto en la producción, para qué la queremos a Mariana Nannis, como que no, que sí, que no, que sí, que no. No me acuerdo, supongamos que haya pedido 1.000 dólares, ni idea, no me acuerdo eh, no era una barbaridad tampoco ,pero bueno, era como una cosa simbólica, pero ese día el programa midió como 12 puntos, o sea, valió la pena; porque de última subió un montón el rating, estuvo bueno, fue algo diferente. Cuando venía Moria también siempre subía un poco porque aparte no es como ahora. Ahora uno lo ve y dice… con el tema de los móviles es como que se agilizó todo mucho. Ahora cualquiera te pone un móvil en cualquier lado y es como que ya tenés a cualquier invitado, antes no era así. O sea, el invitado no te hacía un móvil porque no tenía nada que hacer, ah, bueno que venga acá y me haga un móvil. No, entendés porque era como que no. Yo, hacer una nota, un móvil, tengo que decidir que lo voy a hacer, entonces era mucho más valedero que un invitado fuera a tu programa, que te levantaba mucho el rating. Entonces, ahora es como que eso está un poco más devaluado, pero por el tema de que todos van a todos lados, y que también los canales. Antes era, “yo soy exclusivo de canal 13, no puedo ir a Telefé”, y ahora no está tan así, son todos amigos, a todos le da lo mismo. Como que esa cosa de “vino tal”, antes era como súper importante que venga tal persona, conseguir la autorización, que el canal te deje, que venga…ahora si viene, si quiere no viene, como que es más fácil, no, no. Salvo que sea Mirtha Legrand, después lo demás, es todo lo mismo.
- Trabajaste para diversos canales de aire y también en la señal de cable “Plus satelital”, ¿cómo manejaste como productora la presión del rating en ambos casos?
A.B: Te repito, yo no trabajé en la época ahora del 1 a 1, bueno, del minuto a minuto. Gracias a Dios, esa parte la pasé de largo, pero feliz porque yo creo que me mato. Aunque no era minuto a minuto, ya nos volvían locos igual, porque venía por cuartos, al otro día era: “ te dije que este cuarto no medía”. Un día después, imaginate lo que debe ser en vivo, me muero, porque un programa de 3 horas, o sea, cada cosa, lleva mucho tiempo de preparación, entonces te da mucha bronca porque viste que justo, en este momento, no sé, bajó un punto , entonces la verdad es que me daría mucha bronca. Y en Plus cero problemas con el rating, así que, llevamos la lata, muy linda, saludos; ningún problema. Canal 7, no joden mucho con el rating, pero lo miran igual. Y eso que éramos uno de los programas más vistos del canal, pero ellos no sé que pretendían que yo hiciera 15 puntos, nunca entendí, pero bueno. Te decían, “bueno, traten de ver si pueden hacer un poquito más”. Ahí era lo mismo, pongas lo que pongas, era siempre lo mismo. Eso es lo que ellos no entienden. Te dan la pauta de que siguen haciendo lo mismo, salvo que pasen el partido de la selección. O sea, no. Y lo que sí viví yo que fue muy feo fue en el 2001, o en el 2000, nunca me acuerdo, 2000 o 2001 pero por ahí, cuando se murió Rodrigo, el cantante, eso marcó un antes y un después en la televisión en vivo porque Rodrigo se murió un sábado a la mañana. Nosotros para el Lunes teníamos que armar un programa por supuesto hubo que hacer reunión de producción, obviamente tenía que ser el tema de la muerte de este chico. Entonces a partir de ese día, fue como una lucha descarnada por todo lo que eran los restos de Rodrigo y la familia,y la madre, los hermanos, el hijo. Y en esa época Georgina estaba con Venite a la tarde y Carmen Barbieri también estaba con Movete en América, y estaba Intrusos que recién empezaba y estaba Rumores, bueno, todo…había muchos programas como así con temas de actualidad. Entonces ahí empieza el minuto a minuto, empezó como una cosa inmunda porque era todo el día la familia de Rodrigo en televisión, pero todo el tiempo y no importaba otra cosa. Entonces lo que pasó fue eso, como que todos se mataban por tener a esa gente, que si te ponés a pensar hoy, no sabés ni quiénes eran porque el baterista que tocaba el coso, el cantante que iba atrás en la camioneta, y el abogado de éste. Está bien, la gente lo miraba, o sea, no vamos a ser necios, pero como que todos fueron hacia una cosa tan como descarnada con eso, yo llevó a nada en realidad porque es lo que hoy pasa con Zulma Lobato. Tendrá rating, pero que es lo que tiene de rating, reírse de Zulma Lobato, porque que hace. No es que…a ver, Florencia de la V es graciosa, es muy graciosa. Zulma Lobato no es graciosa, es patética, es distinto, entonces, cuál es la gracia de seguir alimentando ese patetismo, o sea. Lo mismo pasaba con la mamá de Rodrigo, o sea, cuál era la gracia; no iba a decir nada nuevo, era verla llorar a la mujer por su hijo, o sea, entonces ahí fue cuando Carmen y Georgina y que sé yo, empezaron a enojarse con sus producciones porque dijeron: “bueno, basta con esto”. Ya está, que más se puede hacer, si el rating sigue midiendo era bueno, seguimos, seguimos, seguimos; entonces ahí es cuando empezás a tener conductores haciendo programas como automático, bueno, sí, se murió, qué lástima, chau, sí. Como que ya está, para eso traé a otro, que venga cualquier periodista, qué importa. Es como que ahí uno pierde como la esencia de lo que era el programa y la alegría, lo que era el origen, no. Porque una cosa es que vos digas, bueno, lo del accidente del avión. Obviamente tratamos el tema 10, 15 días, pero ya está, que vas a seguir hablando todos los días con los parientes, no, entendés. Y bueno, eso.
Profesionalmente hablando, ¿qué significa para vos y qué ventajas tiene el haber producido a Georgina Barbarossa, quién como actriz ha incursionado en la conducción televisiva de diversos programas?
A.B: Las ventajas, como les dije antes, si estás trabajando con una persona que tiene un nombre importante y que o sea, tiene un lugar muy, muy importante todo te resulta mucho más fácil porque estás en contacto con gente muy importante, trabajás en lugares buenos, es como que todo, o sea, todo ese contexto de gente, digamos está bien. No, no, tiene nada malo, porque cualquier cosa que llames de parte de Georgina, o la acompañes, o vayas a un lugar y que sé yo. No sé cómo explicarte pero es como que estás en primera A, entendés, o sea. Vos llamás a Villarruel y te da una reunión, no es que te dice no. Yo tuve reuniones con Suar, con Villarruel, con cualquiera.
- Teniendo en cuenta que tus comienzos fueron hace más de 10 años, en un medio totalmente distinto al actual: ¿podrías especificar algunas de las diferencias en el modo de trabajo dentro la televisión de los años 90 y el ritmo laboral que existe actualmente?
A.B: Bueno, como les decía, me parece que el tema del minuto a minuto cambió todo, aunque el programa sea en vivo o no, o sea ficción, y eso es como un antes y un después. Bueno, la tecnología, YouTube, Internet, porque también. Yo por ejemplo soy re pro tecnología. Yo ya dije que la televisión murió, les aviso a todos ustedes. Como que la televisión como medio de comunicación, va a quedar como hoy lo que es la radio, como que va a quedar en un segundo, tercer lugar; y eso es un cambio súper importante. Cuando yo estudié, bueno, ya estaba, pero es como que la televisión era lo más, a nadie se le ocurría termino de hacer algo, lo pongo en Internet, lo ven un millón de personas, o sea, no existía. Ahora ustedes están estudiando con todo eso incorporado entonces es súper diferente, o sea, me parece que hay un montón de cosas diferentes que se pueden hacer, y más, no sé me parece eso, como que uno puede hacer cosas más individuales., o no esperar a que te llamen de canal 13 me entendés. Antes es como que uno esperaba que lo llamaran de canal 13, Telefé, canal 9, el canal que fuere, eso, alguna que otra cosita, y ya se acabó, no había otras oportunidades de trabajo. Ahora me parece que uno no tiene que esperar que lo llamen de ningún canal porque no te llaman. Primero porque no te llaman, y segundo porque o sea. Bueno, sí pasa, pero no es como lo más normal y segundo porque me parece que uno puede hace un montón de cosas solo. Llamás a un actor, dos, tres, querés hacer esto, tenés una buena idea, es muchísimo más fácil llevarlo a cabo, porque si vos lo hacés y está bueno va a ser más fácil ahí sí que consigas la productora que te respalde, o la marca que te banque. Por ejemplo, yo el otro día estaba mirando, y uno dice “cómo puede ser con todo el tema de Internet y de los blogs y todo eso, que la gente como que las marcas se están volcando mucho a auspiciar todo ese tipo de cosas, obviamente no van a auspiciar lo mismo que auspician en Telefé, pero yo creo que dentro de un futuro no muy lejano, va a ser parejo, pero bueno, como mucho más equilibrado. Entonces, por qué no pensar en vez de estar esperando que te llegue una oportunidad de dirigir un canal, o ser el director de Telefé Noticias, armar algo más chiquito y empezar a crecer a partir de ahí. Por ejemplo, con el tema de los programas de cable, esto que cuento es como así, esto uno lo aprende con los años también. Viste en televisión que están las placas. Eso es un secreto. Cuando uno trabaja en un canal de televisión importante, eso lo maneja un productor comercial, por supuesto que la parte comercial la maneja un productor comercial que no tiene nada que ver con nada creativo, ni nada de un equipo de producción normal. Pero en un programa de cable, no, lo maneja uno. Entonces ahí uno dice: “bueno, está bien yo no estoy ganando mucha guita con ese programa, pero voy a sacar muchas cosas gratis”. Entonces eso, es ahí cuando los productores tienen que usar todo su ingenio. Entonces, bueno, a ver, no tengo plata para hacer un gran programa, para conseguir grandes cosas, para…bueno, entonces hay que decir, “pero tengo, tantas placas publicitarias”. Entonces esas placas publicitarias vos las tenés que usar par cubrir todo lo que no cubrís con plata. Pero no solamente escenografía, bueno a ver: “yo gano acá x plata pero me gustaría ganar más, pero bueno, no voy a ganar más, porque no se puede. ¿Qué puedo hacer?” Entonces es como que empezás a pensar al revés, en vez de pensar en función del programa, empezás a pensar en función tuya para estar vos contento con ese programa. Ya que no voy a ganar plata, tengo ese trabajo, lo tengo que hacer igual. ¿Qué puedo sacar yo de provecho de este programa? Obviamente, hablando, no una cosa a escondidas. Decir, “bueno, chicos tenemos 5 placas, ¿qué quieren?” “Bueno, a mí me gustaría ir a la peluquería gratis, a mí me gustaría tener zapatillas, yo quiero taxis. Obviamente hay que ser muy vivo y tener una persona que lo haga bien, pero generalmente siempre hay uno que es como más vivo para estas cosas, esas cosas se consiguen. Y la verdad que la gente confía mucho en las cosas que salen por televisión. Entonces, eso es como que está bueno, por ahí. También es cierto que cuando uno empieza es como que es mucho más difícil, si no tenés un respaldo. Pero por ahí si vos estás trabajando con una persona que no es súper conocida y una empresa que recién está empezando y dice: “bueno, mirá, que sé yo. Te doy 5 bouchers para la peluquería, yo te doy 10 viajes en taxi por mes, yo te doy canje de no sé, ropa para chicos”: Y ahí también empezás a aprender un montón de otras cosas que por ahí te sirven para cuando un tengas un programa más grande, ya las sabés hacer. Te vas armando listas de contactos, empezás tipo a hablar como clientes. Son cosas que en un momento decís: “la peluquería es una pavada”, o sea, para más adelante te sirven un montón. Por ahí dentro de 5 años, esa peluquería es la número 1 de Buenos Aires, atiende a la modelo que en ese momento es la que importa; que hace 5 años no lo era, pero ahora sí, y, es como que nunca sabés dónde toda esa red termina. Es raro. A mí esas cosas, cuando estuvimos ahí en el cable, me súper sirvieron. Por ejemplo, para hoy que yo me dediqué más a toda la parte de prensa, la gente me cree, súper confía en mí, y por ahí cuando tienen que hacer algún lanzamiento, alguna cosa, me llaman porque ya me conocen, y saben con quién trabajé, dónde trabajamos, qué cosas hacía. Una de las cosas que yo hacía, era que en realidad yo le ponía una placa y no era que el programa no existe, no lo ve nadie, o publicidades, o mismo trabajando con otros artistas, que sé yo, es como que te sirve para que dentro de un tiempo, vos decís “bueno, me voy a dedicar a otra cosa que tenga que ver con esto”, y ya te vas armando como una credibilidad, una lista de contactos. Porque es como te digo, la producción se ramifica tanto. Llega un punto en que decís: “yo me quiero dedicar a la edición, yo me quiero dedicar a la ficción, yo a las ventas internacionales, yo a comercial.” La verdad que hay gente que empieza a incursionar en lo comercial y le interesa mucho más eso, la publicidad, hay mil cosas. Yo es porque me quedé en la parte de maganize en vivo, me gustaba. Yo también hubiera podido pedir el pase en ese momento. En el canal dijeron “la verdad es un buen programa”, pero era muy agotador; pero la verdad que a mí me encantaba. Yo me acuerdo que el programa empezaba a las 9; yo me levantaba a las 5 de la mañana todos los días, no era chiste. Me iba en colectivo, era chica, yo iba como era la felicidad. Aparte era uno de los programas más vistos de la época, o sea, era como si hubiera sido Mañanas informales, uno como que va súper contento a trabajar. Eran las 8 de la noche, estaba en la oficina y decía: “quiero irme a dormir un poquito y después vuelvo”. Volvés y no terminás más. Pero por ejemplo yo, todos los cuadernos de todos los programas que hice los guardé, ¿para qué los quiero?. Te imaginás que los abro y no sirven para nada, es como que ni con 4 eran los teléfonos, o sea, nada que ver. Pero lo que tiene de bueno es que cuando los empezás a mirar, capaz que ya hay algo que sacaste una idea. Empezás a mirar y ves todas las cosas que hacías, cómo empezabas, o qué cosas se hacían en un programa que ahora ya no se hacen. Suponete te pueden dar ideas, por que por ahí, en ese entonces se hacían livings con diferentes temas, eso quedó todo anotado, entonces algún día. Eso, por ejemplo, no voy a dar nombres, pero el programa de Rocassalvo de ahora, de canal 26, lo producen 2 amigos míos, que trabajaban conmigo en Movete, entonces yo cada vez que veo un invitado me cago de risa, porque es como que agarraron el cuaderno y lo empezaron a sacar. Entonces, entendés, me causa gracia porque bueno, está bien, o sea, canal 26, no tendrán ganas de esforzarse mucho, y bueno, está bien, agarro el cuaderno, no me voy a volver loco, entendés; porque tampoco vale la pena. Si vos querés súper innovar o que se me caigan 8 ideas, no vas a hacer lo mismo.
- ¿Qué consejos te gustaría dejarnos a quiénes hoy en día optamos por dedicarnos al trabajo dentro de los medios?
A.B: Yo los consejos que les dí fueron esos; primero que no, como que no crean que si no trabajan en un súper canal no. Los súper canales son lo peor, pero bueno, también conozco gente que no. Pero por ejemplo, yo me acuerdo que cuando trabajaba en canal 13, yo dije, estaba chocha, qué maravilla, buenísimo. Yo no tengo nada en contra de nadie, pero el tema es que muchas veces los canales se equivocan con lo que quieren de un programa en particular. Entonces yo no tengo nada contra el canal, pero en la época en la que a mí me tocó trabajar en el canal, el canal quería del programa, o sea, es como que yo te contrate a vos para ser reportera y vos digas no, pero yo juego al hockey, pero no, yo quiero que seas reportera, y no, pero yo juego al hockey; entonces hay algo que no va. Entonces el canal pretendía una cosa del programa, que el programa no era.
Mi consejo es ese que no se desesperen por querer entrar sí o sí a trabajar a un canal, que es buenísimo, una carrera en un canal nadie la va a despreciar, pero que no se desesperen, que intenten igual hacer cosas; que me parece que con todas las nuevas tecnologías, y por el cambio que se viene en la televisión digital y todo eso, va a haber muchas más cosas para hacer; quizás no con los presupuestos que se manejaban antes los megas programas, pero me parece que está bien igual, todo eso se va a repartir entre muchas más cosas y no, eso, que cada cosa que uno quiera hacer que hay que hacerla, hay que pensar que se puede hacer todo, porque hoy por hoy las tecnologías con accesibles. Antes alquilar una cámara era como que había que invertir una mano, ahora no, una camarita cualquiera, más o menos, o sea, se pueden grabar cosas, o sea, es todo mucho más fácil. Entonces eso que cualquier cosa que uno quiera hacer, lo intente. Usando criterios, no. Tampoco querer hacerse todos los Spielberg, no da. Y después, para trabajar en los canales o las productoras, que insistan, o sea, de verdad para mí hay que ir, aunque parezca de cholulo hay que ir a los programas a ver, o sea, en mi caso de verdad fue así, yo estaba sentada como estoy ahora, y ví que faltaba alguien. No digo que vaya a pasar siempre, pero mi caso fue ese. Es como que uno dice, bueno, estaba ahí, porque tenía que estar ahí, pero a cualquiera le puede pasar. Uno va; aparte está bueno ir a ver cómo se manejan en distintos canales. No todos los canales trabajan igual, es como que hay canales que son como más cerrados, que no…que con muy estructurados. Hay canales que tienen estudios más lindos; o sea, está bueno ir a conocerlos, ir a ver los estudios. Mientras se puede, si tienen algún amigo que los invite, y eso, está bueno también. Pero si no es ir de participante, aplaudir, te ponés en la punta, nadie te mira, o sea, no pasa nada. Pero está bueno para ver cómo trabaja la gente detrás de cámara. Me parece que eso no hay que perdérselo para cuando uno llega, no sentirse como que ay! dónde camino; siempre apagar el teléfono, esas cosas que. La gente ahora se olvida, todos hablan por teléfono, cosa que me pone nerviosa, la gente que habla por teléfono en cámara; me parece una falta de respeto, pero bueno. Nuevas modas. Bueno, no sé.
Muchas gracias.
11 Julio 2009 a las 5:30 pm |
Interesante entrevista. Yo sueño con ser productor de Television, y esta entrevista me abierto los ojos aùn màs y ha definido màs mi carrera.
¡gracias!